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¿Qué es el acoso causado por los propietarios?

El acoso por parte del propietario es una de las principales tácticas que los propietarios, o cualquier persona que actúe en su nombre, utilizan para desahuciar ilegalmente a los inquilinos.

El acoso de propietarios puede tomar muchas formas, por ejemplo: permitir que una unidad se vuelva inhabitable, eliminar servicios esenciales (como estacionamiento o cuestiones de seguridad), hacerle mucha presión para desocupar la unidad, o interrupciones constantes que dificultan vivir en paz. El objetivo del acoso es simple: hacer que sea insoportable para inquilinos quedarse en sus hogares.

Definición de acoso por la ordenanza TAHO de la ciudad de los Ángeles.

De acuerdo con la Ordenanza contra el Acoso de Inquilinos (TAHO, por sus siglas en inglés), el acoso causado por los propietarios puede ser probado de cualquiera de estas formas:

  1. Un acto específico que se ajusta a una de las 18 definiciones a continuación, o
  2. Un patrón de conducta que probablemente lleve a un inquilino a autodesalojo.

La Ordenanza TAHO de la ciudad de Los Ángeles también requiere que la conducta no sea un error inocente. Para calificar como acoso por parte de los propietarios, la conducta debe ser:

  1. Deliberada: alguien sabía lo que estaba haciendo y lo hizo a propósito.
  2. Imprudente: actuar sin importar las consecuencias probables. El daño puede que no haya sido intencional, pero a la persona no le importaba si ocurría de todos modos.
  3. Negligencia grave: un error no intencional, pero tan extremo que ninguna persona razonable lo habría cometido.

Finalmente, el acoso de propietarios de acuerdo con la ordenanza TAHO de la cuidad de los Ángeles debe causar algún tipo de daño al inquilino. Los inquilinos deben poder describir y documentar cómo el supuesto acoso les afectó, ya sea financiera, médica, emocional, mentalmente o de otra manera.

Tipos de Acoso por los Propietarios

Las 18 definiciones de acoso causado por los propietarios de acuerdo con la ordenanza TAHO de la ciudad de Los Ángeles son las siguientes:

1

Reducir o eliminar, o amenazar con reducir o eliminar, los servicios de vivienda requeridos por un contrato de arrendamiento, contrato o ley.

2

No realizar y completar a tiempo las reparaciones y mantenimiento necesarios requeridos por leyes federales, estatales, del condado o locales de vivienda, salud o seguridad;

3

Abusar el derecho de acceso a una unidad de alquiler según lo establecido y limitado por la Sección 1954 del Código Civil de California.

4

Amenazar a inquilinos, o a sus invitados, con daño físico, a través de palabras o gestos.

5

Intentar forzar a inquilinos para que desalojen sus unidades con oferta(s) de pago.

6

Mentir o engañar a los inquilinos para desalojarlos.

7

Presentar un desalojo falso o fraudulento.

8

Hacer que la unidad sea tan inhabitable que podría interferir con el derecho del inquilino a usar y disfrutar de su unidad.

9

Rechazar pagos legales de renta o pagos con asistencia de renta.

10

Preguntar sobre o compartir el estatus migratorio de inquilinos.

11

Reportar a inquilinos a una agencia de gobierno.

12

Participar en una actividad prohibida por las leyes federales, estatales o locales de anti-discriminación en la vivienda.

13

Vengarse, amenazar o interferir con las actividades organizativas colectivas, incluyendo la formación o participación en asociaciones y sindicatos de inquilinos.

14

Intervenir con el derecho a la privacidad del inquilino.

15

Cambiar unilateralmente el contrato de renta de inquilinos.

16

Divulgar información de inmigración/ciudadanía

17

Otros actos u omisiones repetidos de tal importancia que interfieran sustancialmente o perturben la comodidad, el descanso, la paz o la tranquilidad de inquilinos y que causen, o tiendan a causar, o se hagan con el objetivo de hacer que inquilinos renuncien o cedan cualquier derecho en relación con dicha tenencia o contrato de renta.

18

No cumplir con los requisitos del Acuerdo de Compra para Desocupar la Unidad (también conocido como «efectivo por llaves») establecidos en la sección 151.33 del código municipal de Los Ángeles para las propiedades bajo la Ordenanza de Estabilización de Renta (RSO, por sus siglas en inglés).

¿Qué hacer si está sufriendo acoso causado por los propietarios?

Los inquilinos tienen tres opciones principales cuando están sufriendo acoso por parte de los propietarios:

  1. Intentar resolver de manera informal (a menudo a través de una carta de demanda y apoyo de la comunidad)
  2. Presentar una queja ante el Departamento de Vivienda de Los Ángeles (LAHD, por sus siglas en inglés)
  3. Presentar una demanda TAHO (en el tribunal de reclamos menores judiciales o en un juzgado civil)

Cada una de estas opciones requerirá que inquilinos estén organizados y que documenten adecuadamente su acoso. Cuanto más fuertes sean sus pruebas, más fuertes son sus opciones.

Cómo recopilar y documentar su evidencia:

  1. Mantener toda la comunicación por escrito. Después de llamadas o conversaciones en persona, documente todo de inmediato resumiendo lo que se discutió u ocurrió y confirmándolo a través de mensajes de texto o correo electrónico.
  2. Guarde y fotografíe todo. Tome fotos de cada aviso, carta o documento que reciba. Documente reparaciones necesarias, condiciones inseguras, servicios faltantes y cualquier cambio con el tiempo.
  3. Registre los impactos financieros. Guarde los recibos y notas de los costos y gastos (reparaciones que usted pagó, días de trabajo que usted perdió, alojamiento, etc.).
  4. Documente impactos a su salud. Si el acoso afecta a su salud física o mental, considere visitar a un proveedor médico y mantener copias del historial clínico.
  5. Anote los impactos dentro del hogar. Escriba cómo los niños, personas mayores o personas con discapacidades/condiciones médicas se ven afectadas.
  6. Proteja su evidencia digital. Tome capturas de pantalla de los mensajes de texto, guarde mensajes de voz, haga copias de fotos/correos electrónicos y guarde copias fuera de su teléfono.
  7. Guarde un registro del acoso. Registre fechas, horas, lo sucedido, quién estuvo involucrado, testigos y cualquier prueba (fotos, mensajes de texto, cartas).